En este mundo cambiante el papel de los directivos
en una empresa es fundamental para su crecimiento. Son personas que deben ser
capaces de afrontar grandes retos, dar resultados y tomar decisiones
importantes, esto implica el combinar distintas habilidades, conocimientos técnicos y una gran capacidad de gestión
humana.
De todas estas características, las grandes
empresas coinciden que la gestión humana es la más importante incluso más que
las habilidades técnicas. Las relaciones interpersonales se han convertido en la
llave del éxito de las empresas y los negocios.
Se requiere que las personas de nivel directivo o
aquellas que están a cargo de equipos de trabajo, logren mejores relaciones
interpersonales y es aquí donde las emociones juegan un rol determinante. Las
personas que no logran mantener un equilibro o control adecuado de sus
emociones pueden ser víctimas de bajo rendimiento, resultados negativos, baja autoestima y relaciones
interpersonales dañinas que las van conduciendo a sentimientos de miedo,
ira, tristeza, prepotencia, frustración,
rencor, orgullo y venganza por poner algunos ejemplos.
Las emociones
negativas son las que van acabando poco a poco con las emociones positivas
como el amor, la alegría, la tranquilidad,
la motivación, etc; por si fuera poco, son las causantes del 80% de las
enfermedades, detrás de una enfermedad hay eventos emocionales no resueltos,
por el contrario, las emociones positivas son las que nos dan vida y nos llevan a estados superiores de paz, plenitud y felicidad.
El manejo de las emociones no es exclusivo del
ámbito laboral, es un asunto de todas las persona, porque las emociones son una
característica del ser humano, así que nos involucra a todos. Cada uno de
nosotros desempeña diversos roles (puestos) en la vida: directivo, gerente,
empleado, padre de familia, estudiante, hijo, vecino, amigo, cliente, proveedor,
etc; en el que las emociones están en todo momento y son determinantes en
nuestros comportamientos y resultados en cada una de estas facetas.
El ser humano requiere un control emocional que lo mantenga
en congruencia de su Ser en cada faceta de su vida. El ser consciente de sus
emociones significa, darse cuenta de ellas, de cómo y cuándo se presentan, en
que contextos se generan y los resultados a los que lo llevan.
De manera sencilla, la gestión emocional se refiere
a: qué hacer con ellas y cómo darles un manejo adecuado para que no se
conviertan en algo negativo. “Los eventos de la vida no los podemos
controlar, lo que si podemos hacer, es darles el manejo adecuado para no ser
víctimas del destino, sino responsables de nuestra felicidad”.
El lograr una consciencia emocional y una gestión
adecuada no es algo que se de en forma espontánea, no es cuestión de suerte ni depende del
destino, para ello se requiere decisión, una constante capacitación, desarrollar nuevas habilidades y un compromiso de superación personal.
“El desconocimiento de tus
emociones, no te exime de tus hábitos, actitudes y resultados ante la vida”,
es importante identificar que recursos se tienen y cuáles es necesario adquirir.
¡Busca tener control el control
de tu vida y transforma tu entorno!
Autor: José Ventura Miranda
fotos:www.emaze.com, www.retos-directivos.eae.es, www.eltiempo,com